Aquí tenemos un Isidorito de colección, con todas las luces, con esa extrema rapidez que lo caracteriza para definir con claridad cuales son sus intereses. No puede ser querible alguien tan egoísta, pero es indiscutible el excelente humor con que aquí lo presenta el guionista.Hay peligro de guerra nuclear, los chicos viajan con un amigo que los lleva al caribe, allí conocen a un archimillonario dueño de una isla, personaje preocupado por el futuro de la humanidad tiene construido su refugio atómico y se ha convertido así en un ser más miedoso y egoísta de lo que era antes.
Imperdible, sobre todo para los seguidores de Isidorito.
Clave: eltemplodelosantepasados.blog